Actualmente, casi la mitad de las parejas están separadas. Esa es una realidad que se debe aceptar para intentar cambiarla. Decía el famoso orador griego Demostenes (384 BC-322 BC), que una mujer necesitaba tres hombres, uno para que le proveyera todo lo material y cuidara de sus hijos, otro para que le satisficiera sus necesidades sexuales y otro para conversar. Claro esta, que a estas aseveraciones nos se les podía tomar literalmente, pero existe una gran verdad en esta sátira. No sin antes aclarar, que lo mismo se podría decir del hombre, podríamos concluir que el famosos orador griego sabiamente clavo sus dedos en el centro del problema, pues el a lo que se refería era a roles de esos tres hombres o mujeres, que son los que precisamente deben ser suplidos por uno o una sola persona, a la cual llamamos calidamente "pareja".

Sabemos que los pilares sobre los que se cimienta una relación sana son la confianza y el amor. Con la confianza va implícita la lealtad y con el amor el compromiso. El término infidelidad proviene del latín "in", que significa negación y "fidelitas", igual a lealtad , que hace referencia al incumplimiento del compromiso de fidelidad y que en los términos populares erróneamente se ha reducido solamente al compromiso de mantener relaciones sexuales sólo con la persona que es tu pareja y a la que implícitamente queda entendido que amas. Pero pecaríamos de simplistas si lo dejaremos ahí, tan superficial, ya que envuelve algo mas profundo que todos esto, "el compromiso contigo mismo". Nuestro primer compromiso es con nosotros.

Las probabilidades de que seas o no infiel están directamente asociadas a cuan profundo sean el respeto que sientes por ti mismo y el respeto por ti mismo esta íntimamente asociado a cuanto te valoras. Una persona con un alto sentido de compromiso consigo mismo, se ama y se valora tanto que no importa cual sea su estado civil, rechazara todo tipo de relaciones o asociaciones, que puedan dañarle o dañar a otros. Esta persona es por lo regular una persona firme y segura de si misma con una autoestima elevada, tanto que difícilmente puede ser manipulado(a) o seducida. Así que la clave para evitar la infidelidad, esta en la persona misma, no en lo que pueda hacer o dejar de hacer la pareja.

Si te casaste o uniste a una pareja que no cumple con estos requisitos, tienes un potencial infiel a tu lado, pero no infiel hacia ti, sino infiel consigo mismo. Este defecto de crianza, carácter o autoconciencia, o los tres, podría lo mismo tornarle en un potencial corrupto, adicto, maltratador o egoísta, que igualmente acabaría por destruir la relación de pareja. De tal modo que nadie es infiel a nadie, si comenzar por si mismo, lo cual centra la responsabilidad del problema sobre el individuo y no en las populares posibles "fallas del otro", señaladas en tantas revistas de farándulas.

1. Es usted infiel?
2.por que lo haz hecho?
3.cual ha sido tu mayor locura?
4.de consejos sobre el tema?